Arañazos que desaparecen solos: la magia (real) del hidrogel Devia.
Todo el mundo pregunta por el cristal templado. Es lo que se conoce, lo que lleva vendiéndose toda la vida, lo primero que sale si buscas «protector de pantalla» en Google. Pero llevamos un tiempo instalando cada vez más protectores de hidrogel en la tienda, y la verdad, entiendo por qué.
Si todavía no sabes qué es esto, te lo explico rápido.
¿Qué diferencia el hidrogel del cristal de toda la vida?
El hidrogel no es cristal. Es un film, fino, flexible, que se parece más a una lámina de plástico muy resistente que a un vidrio templado de los de siempre. Y esa flexibilidad es justo lo que lo hace interesante: se pega literalmente a la forma del móvil, curvas incluidas. Un cristal templado normal, por muy bien cortado que esté, se queda corto en los bordes de las pantallas curvas. El hidrogel no tiene ese problema.
Devia, que es de las marcas que más se ha especializado en esto, fabrica el suyo con un material pensado para aguantar arañazos y golpes del día a día sin degradarse rápido.
Lo que de verdad sorprende: se repara solo
Vale, esta es la parte que suena a truco de feria pero es real. Los arañazos pequeños (las llaves en el bolsillo, rozarlo con la mesa, deslizar el dedo con una uña un poco larga) tienden a desaparecer solos al cabo de un rato. No es magia, es el propio material del hidrogel, que tiene esa propiedad de autorregeneración frente a marcas superficiales.
La primera vez que lo ves con tus propios ojos, en un móvil de la tienda que llevaba semanas de uso normal, impresiona un poco. Lo raya, esperas, y ya no está.
Aparte de eso, tiene un acabado mate que ayuda bastante con las huellas de los dedos. Si eres de los que miran el móvil cada dos minutos (que somos casi todos, seamos sinceros), se nota.
¿Y entonces por qué no lo lleva todo el mundo ya?
Buena pregunta. Tiene un par de cosas que hay que tener en cuenta:
Primero, no es un protector «de andar por casa». Se corta a medida para el modelo exacto de tu móvil y se instala con un líquido especial para que quede sin burbujas y bien pegado en los bordes. Eso requiere algo de técnica, no es simplemente pegarlo y ya está, como con un cristal templado genérico.
Segundo, y esto lo digo para que nadie se lleve una idea equivocada: ni el hidrogel ni el cristal templado te van a salvar el móvil si se te cae de canto desde metro y medio. Ningún protector de pantalla hace eso. Lo que sí hace el hidrogel, gracias a su flexibilidad, es repartir mejor el golpe en caídas del día a día (sobre una mesa, el suelo de casa, ese tipo de cosas) que un cristal rígido, que tiende a partirse en vez de absorber.
Mi consejo, el de siempre: hidrogel más funda decente. Uno protege la pantalla, la otra absorbe los golpes de canto. Juntos funcionan muy bien.
¿A quién le viene mejor?
Sobre todo a quien tiene un móvil con pantalla curva o en cascada, que cada vez son más. También a los que quieren proteger la parte de atrás del móvil y no solo la pantalla, algo que con cristal templado no se puede. Y, sinceramente, a cualquiera al que le moleste ese pequeño escalón que deja el cristal templado en el borde de la pantalla, hay gente a la que le da igual, y gente a la que le vuelve loco.
Lo instalamos nosotros
Como te decía, esto no es un «hazlo tú mismo en cinco minutos» como el cristal templado normal. En Bemovil lo cortamos a medida para tu modelo exacto y lo instalamos con la técnica adecuada, así que te ahorras el drama de las burbujas y los bordes mal pegados.
Si quieres probarlo, pásate por la tienda y te lo instalamos en el momento.